A descubierto

EDITORIAL de la revista PRIMER ACTO 354
A DESCUBIERTO, por Ángela Monleón

Travesías. Esta vez la palabra, la provocación, era Intemperie… Pero recibidos los originales el término se transforma rápidamente en plural. Porque son muchas las intemperies, muchos los lugares desde los que sentirse a descubierto. Desde el interior de un volcán dormido a la puerta de un supermercado, pasando por la precariedad que hoy sufre -y ya sabemos que hay otros- el sector de las artes escénicas.

Buscando una foto para abrir la sección, encuentro una en la que aparecen muchas bombillas, aisladas, pero encendidas y unidas por ese cable que imagino símbolo de amor al teatro.

Paisaje de luces en la noche, a cielo raso.

Así este número 354.

Así José Sanchis Sinisterra. Maestro, director, dramaturgo, creador de tinglaos, resistente, investigador, bien conocido y querido en nuestras páginas. Para empezar, rescato un artículo de José Monleón, octubre de 1980, por todo lo que se dice en él y por su valor de presente. Itziar Pascual conversa con Sanchis en una tarde de lluvia: ¿Qué teatro hacer en el siglo XXI, en estos tempos de rabia? Otro encuentro, esta vez el que recrea Eva Redondo, nos acerca al Sanchis maestro. Esther Lázaro recuerda la faceta investigadora y teórica de Sinisterra. Los historiadores Rubén Pallol Trigueros y Alejandro Pérez-Olivares salen de su Facultad de Historia y se meten de cabeza en uno de los tantos proyectos del Teatro Fronterizo, Teatro contra el olvido. David Ladra prologa con detalle el texto que publicamos. Y luego, llegan ellas, Olga, Masha e Irina, las tres hermanas, las de Chejov ahora renacidas por la mirada de Sanchis.

Así Edgar Chías. La monografía, coordinada por Nieves Rodríguez Rodríguez, se inicia con una conversación/delirio entre la propia Nieves y al autor mexicano. Qué alto suena ese ESTAMOS AQUÍ, llamando a la insurgencia ética, a combatir la resignación en cualquiera de sus formas… Y la palabra se rompe y se multiplica y lo que parecía perdido se convierte en una invocación a la esperanza. De su teatro nos hablan compañeros de viaje de Edgar Chías y él mismo prologa Esto no es Dinamarca, uno de sus textos más complejos y emblemáticos.

Así Eugenio Barba. Otra luz que palpita en medio de la guerra y la desolación y que, como Chias, nos sacude por dentro. No basta con mirar lo que acontece. Hay que dejarse invadir por la suma de historias, de símbolos, de memorias, de cabezas cortadas, de hechos terribles, de niños soldados, de dirigentes sanguinarios y, también, por la inocencia, por la inocencia que espera la vuelta de los pájaros, que se empeña en el renacer de un árbol… Era obligatorio, ya veréis, en un número atravesado por tantas intemperies publicar este texto y el artículo de Eugenio Barba en el que cuenta su proceso de creación.

Así Antonio Lozano. La voz de África. El niño Suleimán que nos cuenta y nos interroga. Dice Lozano que su obra es “un alegato contra todos los muros, ya sean físicos o administrativos, militares o legales tras los que Europa se esconde de la infernal realidad que ella misma ha creado”. Y volvemos a escuchar las palabras claras de Sinisterra. Y resuena de nuevo el ESTAMOS AQUÍ de Chías. Y nos preguntamos con Barba si estará muerto para siempre el árbol de la historia…

Y en esas estamos cuando nos descubrimos en Cuarta Pared, celebrando los 10 años de su ETC (Espacio Teatro Contemporáneo). Allí están Javier G. Yagüe y Borja Ortiz de Gondra, dos luciérnagas más. Invitamos también a las páginas de Primer Acto a todos los creadores que han participado en el “Universo: ¡Felicidad!” y presentado los resultados en el III Festival Essencia. Dejamos entre todos constancia del trabajo realizado, con reflexiones que apuntan futuro como las de los hermanos Bazo y Julián Fuentes o con fragmentos de creación como el que María Velasco escribe para Eras de la felicidad. Y seguimos sumando luces…

Escenarios. Buero de la mano de Irma Correa, Shaday Larios y su teatro de los objetos, Bernarda Alba en seis versiones, la habitación soñada por Virginia Woolf, la vuelta de El Otro Teatro, el paso de Teatr Zar por las naves del Matadero, la siniestra maternidad en el Moeder del Peeping Tom, las 24 horas con Fabre en el Monte Olimpo, la razón poética encarnada en La tumba de Maria Zambrano, la retrospectiva de la Phármaco, el miedo a no existir, el recuerdo a los maestros republicanos, la última edición de Ellas Crean…

Espacio final para hacer balance de los 10 años de Iberescena, rememorar el encuentro de dramaturgia Drac d’Europa y reseñar la correspondencia entre María Casares y Albert Camus, o la que sostuvieron Max Aub y José Monleón.

Y así José Monleón, del que aprendimos, en palabras de Itziar Pascual, “que el teatro no debe ser un reducto de especialistas, ni un espejito de narcisos; que el teatro, el mejor teatro, es siempre una interpelación al presente, a la sociedad y a la experiencia”.

Paisaje de luces en la noche, a cielo raso.

Así este número 354.

 

- Sumario Primer Acto 354 -

Primer Acto

Primer Acto. 355
Primer Acto. 355

Textos Teatrales

  • Itsi Bitsi”, Iben Nagel Ramussen (Odin Teatret). Primer Acto, 346 (enero-junio 2014): 102-109
  • “La selva es joven y está llena de vida”, Rodrigo García. Primer Acto, 346 (enero-junio 2014): 174-193
  • “Linfojobs”, María Velasco. Primer Acto, 347 (julio-diciembre 2014): 47-54
  • “La araña del cerebro”, Nieves Rodríguez Rodríguez. V Premio Jesús Domínguez. Primer Acto, 347 (julio-diciembre 2014): 116-153
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