Iceberg

EDITORIAL de la revista PRIMER ACTO 358
Iceberg, por Ángela Monleón

Como siempre, escribo estas páginas que abren la revista justo antes de que se inicie el proceso de impresión. El número sale un poco más tarde, interrumpido por el confinamiento y la cosa del teletrabajo que, a la hora de maquetar, tiene lo suyo. No he dejado el tabaco (ya sé, fatal), así que me enciendo un cigarro. Tras varias caladas, decido algo muy simple, comenzar estas líneas por el principio, por la portada. Por ese caballo nacido de las palabras de una niña, Elisa, que galopa libre, entre un sol y una luna. Mirad su cuerpo, es todo teatro. Os invito a volar ¿con él?, ¿con ella?

Unas palabras de José Monleón me vienen a la cabeza una y otra vez. En una entrevista –que le hicieron hace algunos años– habla, entre otras cosas, del teatro que situado ante un iceberg se pregunta qué hay debajo de la montaña de hielo, justo por aquello que no vemos, que se nos oculta…  Y dice: “Ese es el teatro que tiene sentido”. Y, como si lo hubieran escuchado, aparecen uno tras otro los invisibles convocados en las Travesías de este número. Y son tantas. Y son tantos…

Y a ellos, a ellas, se suman las voces de los escolares haitianos de Almudena Ramos, del vendedor adolescente de Iván Artiles, de la mujer que espera de Carmen Losa, y de esos dos personajes imaginados por José Ramón Fernández. Todos ellos creados en el proyecto Libertades, impulsado por Théâtre de l’Opprimé y el Laboratorio William Layton.

¿Qué sentido tiene hoy una revista de teatro? Recuerdo muchas de las conversaciones sostenidas en estos días sobre el teatro que ha de venir. Y decido escaparme a las gradas de un antiguo teatro griego, elijo el de Siracusa. Y allí sentada, iluminada por la luz de una luna llena o quizá por el reflejo de los focos de una representación –¿Las Troyanas?– leo los artículos de Arístides Vargas y de Tiago Rodrigues. Sí, el teatro es comunidad. Y sí, el teatro es memoria viva. Por eso, este Primer Acto.

Dios y el Diablo. Atención, ahí está, la primera pareja de todas, acompañada por un pez tuerto y unas cuantas gallinas. Y no hay tregua. Juan José Millás nos presenta un texto inédito, donde nos sitúa ante todas las miserias: desde las más grandes y divinas hasta las más pequeñas y cotidianas. Imposible no preguntarse si los seres humanos tenemos remedio… Y, permitidme la ironía, si os digo que, por el momento, no se salva ni Dios.

Y ahora un salto al texto ganador del Premio Ricardo López de Aranda. Cabeza de mujer/ Tête de femme, de Sergio Martínez Vila. El cambio de tercio es absoluto… Nos descubrimos en un sueño, en la respiración de un espacio distinto. Fernande Olivier, Dora Maar, Françoise Gilot y Jacqueline Roque, cuatro de las mujeres de Picasso, recuerdan, se encuentran y se ocultan. Pero, ¿dónde? Afuera nieva. Todo el tiempo nieva.

Una niña de ojos grandes, desde un bosque, parece advertirnos de algo que se acerca y nos acecha. Hemos llegado a un nuevo capítulo, en el que Itziar Pascual y Nieves Rodríguez Rodríguez han sido cómplices imprescindibles: Escribir para la infancia.  Dieciséis autoras y autores reflexionan sobre su propia experiencia, también la infancia habla en primera persona y Assitej nos regala un artículo de Suzanne Lebeau junto a una entrevista a Maribel Carrasco. La monografía cuenta además con otros colaboradores excepcionales, los niños y niñas que nos interpelan con sus trazos. Y hay más. Una invitación, la que nos hace Lola Fernández de Sevilla en Irse de casa / Mapa-Poema para niñas que se portan mal, Premio de Teatro Infantil de la Escuela Navarra de Teatro. Y me escapo con esa niña al tiempo que me reconozco en la pesada voz de los adultos. ¿Cuándo hemos dejado de ser infancia? ¿De preguntarnos el porqué de todo? ¿De imaginar lo que esconde el iceberg?

Y más preguntas. ¿Y la danza? ¡Qué hermoso capítulo! Cuánta memoria compartida. Qué orgullo para Primer Acto iluminar este escenario. Bailan ante nuestros ojos figuras claves de la danza contemporánea como Teresa Nieto, Àngels Margarit, Daniel Abreu o Jon Maya. Y más nombres que se recogen en otros artículos de este bloque en el que tanto empeño ha puesto Adolfo Simón.

Vamos llegando al final de este viaje (decía Silvio Rodríguez: “Al final del viaje está el horizonte /Al final del viaje partiremos de nuevo /Al final del viaje comienza un camino…”). Y nos encontramos con Max Aub, viejo amigo de la revista, y la sección de Escenarios, donde, como es habitual, se recogen algunas de las iniciativas más interesantes del panorama escénico. Cerrando el número, muchas páginas para la reseña de distintas publicaciones.

Hay todavía una página que había dejado en blanco hasta el momento en que tuviera la certeza de poder imprimir este Primer Acto. Allí os espero.

Pero, ahora, como siempre os pido, leed sin prisa.

Buena travesía.

 

*****

En la página 320:

Cerramos este número con una reflexión que se hacía José Monleón en esa entrevista que citaba en el editorial. Fue una entrevistaba grabada en su despacho, en 2006, por Acciones Imaginarias. Ya sabemos los que leemos estas páginas que el tiempo en el teatro nos deja viajar con él como mejor queramos. Así que enciendo la pantalla, vuelvo a 2006, y Pepe, interrogado sobre el papel de la memoria, nos dice:

“Esto de la memoria es un tema muy importante. Y puede verse de dos maneras diferentes. Una manera que sería la más simple, la de recordar lo que se ha olvidado, la de explicar bien lo que hasta ahora se había contado mal… Ahí está todo el movimiento del teatro documento, el teatro de la contrahistoria que ha tratado de descubrir la historia que ocultaban las crónicas oficiales. Y estamos los que intentamos desplazar la historia hacia la gente. Porque los  protagonistas de las guerras no son los que las deciden, ni lo son los intereses que las provocan. Los protagonistas son las personas que mueren cada día.

Vivimos abrumados por una especie de selva de conceptos, de recuerdos, de ideas, de imágenes, de libros de historia. Pero, ¿y el ser humano? ¿Dónde está en esa historia de los países, las cifras, los imperios y las multinacionales?

Yo creo que hablar de memoria hoy es hablar de una lectura de la historia que nos permita colocar en el centro no la lectura ideológica de los acontecimientos sino a las personas que los sufren.

Ya está bien de esa historia que siempre nos deja fuera. Y si de aquí en adelante queremos hacer una historia mejor, tendremos que estar dentro, y para ello, tendremos que recontarnos todo de otra manera”[i].

Por eso, este Primer Acto.

Y el de mañana.

 

[i] La entrevista completa podrá verse en breve en las web del Centro de Documentación Teatral, de Acciones Imaginarias y de Primer Acto.

- Sumario Primer Acto 358 -

Primer Acto

Primer Acto. 358
Primer Acto. 358

Textos Teatrales

  • Itsi Bitsi”, Iben Nagel Ramussen (Odin Teatret). Primer Acto, 346 (enero-junio 2014): 102-109
  • “La selva es joven y está llena de vida”, Rodrigo García. Primer Acto, 346 (enero-junio 2014): 174-193
  • “Linfojobs”, María Velasco. Primer Acto, 347 (julio-diciembre 2014): 47-54
  • “La araña del cerebro”, Nieves Rodríguez Rodríguez. V Premio Jesús Domínguez. Primer Acto, 347 (julio-diciembre 2014): 116-153
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